Reseña: PACHINKO de MIN JIN LEE

“Pachinko” era mi eterna pendiente. Publicada por Quaterni en español, fue mi regalo de cumpleaños y tenía muchas ganas de poder disfrutarla. Me ha gustado tanto que hoy os traigo la reseña.

SINOPSIS: Yeong-do, Corea, 1911

En una pequeña aldea de pescadores a la orilla del mar del Este, un hombre tullido se casa con una muchacha de quince años. La pareja tiene una hija, su adorada Sunja.

Cuando Sunja se queda embarazada de un hombre casado, la familia se enfrenta a la ruina. Pero entonces Isak, un joven sacerdote cristiano, le ofrece una oportunidad de salvación: una nueva vida en Japón como su esposa.

Tras seguir a un hombre al que apenas conoce hasta un país hostil donde no tiene amigos ni hogar, la salvación de Sunja no será más que el principio de su historia.

A través de ocho décadas y cuatro generaciones, Pachinko es un relato épico de familia, identidad, amor, muerte y supervivencia.

Como cuenta la sinopsis, la novela comienza en una pequeña isla de Busan, donde conocemos a los padres de la protagonista, porque sí, a pesar de la miríada de personajes que la autora nos va a presentar, SUNJA ES EL EJE sobre el que gira toda la historia. Los primeros capítulos son, en mi opinión, los únicos en los que se transmite cierta felicidad. A pesar de las circunstancias, en la familia de Sunja hay dicha en las pequeñas cosas, en los lazos, en el amor con el que impregnan su mundo cotidiano. Me ha encantado Hoonie, ese hombre que fue un buen esposo y un gran padre y que al morir, deja a su esposa y a su niña con una hospedería con la que a base de trabajo pueden salir a flote.

Y aquí, con una Sunja adolescente, nos encontramos con el incidente detonador de todo, que no es otro que la aparición de HANSU.

¿Pero él quién es? Al principio no lo sabemos. La autora nos cuenta que siempre va vestido de lino blanco, que es elegante, rico y poderoso. No olvidemos que el contexto es que Corea está ocupada por Japón y que todos los coreanos viven bajo el yugo de los japoneses. Sin embargo, él parece saber moverse entre ambos mundos. (Me ha parecido uno de los personajes más oscuros y ambiguos de los que he leído en mucho tiempo).

—Allá donde vayas, la gente está podrida. No hay nadie bueno. ¿Quieres ver a un hombre muy malo? Haz que tenga más éxito del que nunca había imaginado. Verás lo bueno que es cuando descubra que puede hacer todo lo que quiera.

Pachinko

Después de salvar a Sunja de una ataque, comienzan a hablar. Él le cuenta cosas sobre Osaka, que es donde vive; ella sus quehaceres en la hospedería. Sunja se enamora de él, se deslumbra tanto que no se cuestiona nada. Cuando se queda embarazada, todo cambia. Descubre que él está casado. Sus sueños se hacen añicos rápidamente.

Sunja, corazón, la vida de una mujer es trabajar y sufrir. Es mejor que te pille prevenida, ¿sabes? Ya casi eres una mujer, así que alguien debería decirte esto: el hombre con el que te cases determinará tu calidad de vida. Un buen hombre te dará una vida decente, pero junto a un hombre malo vivirás un infierno… Sea como sea, espera siempre sufrir, y sigue trabajando duro. Nadie se preocupa de las pobres mujeres… solo nosotras mismas.

Pachinko

En una sociedad como la coreana en esos años en los que la castidad de la mujer era tan importante, Sunja se enfrenta a la ruina. En ese momento, un pastor cristiano llamado Isak llega a la hospedería. Está enfermo y de no ser por la ayuda de Sunja y de su madre, habría muerto. Tras recuperarse y conocer el secreto de Sunja y lo que puede suponer, decide casarse con ella. Y ahí es donde empieza el viaje.

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ISAK también es un gran personaje. Un hombre leal, compasivo, honesto, decente. Probablemente el personaje más “blanco” y puro de toda la novela desde su primera aparición hasta la final.

Eres muy valiente, Noa. Mucho, mucho más valiente que yo. Vivir cada día con aquellos que se niegan a reconocer tu humanidad exige un gran valor.

Pachinko

Cuando llegan a Osaka para quedarse con su hermano Yoseb y su esposa, los dos recién casados descubren cómo viven los coreanos en Japón.

La autora nos describe las condiciones terribles en las que viven en un gran trabajo de documentación. Hacinados en guetos y contratados como mano de obra para lo más desagradable, tienen que enfrentarse a todo tipo de situaciones de discriminación e intolerancia.

La historia es desgarradora, pero la autora no se ensaña. Incluso en las escenas duras podemos encontrar una especie de “fundido a negro” o un salto temporal de varios años o meses en los que los personajes han avanzado.

Incluso un tema tan terrible como el de las “mujeres de consuelo”, que sucedía en esa época, aparece mencionado en una conversación entre Sunja y su madre, pero de una manera tan sutil que si no sabes de qué se trata, se te puede pasar por alto.

En mi opinión, esta especie de omisión es de agradecer, porque la historia ya es de por sí lo bastante dura como para añadir escenas explícitas.

Hay muertes, hay pérdidas, hay dolor, hay racismo, hay opresión. Y hay mujeres fuertes y estoicas que luchan por sobrevivir. SUNJA y su cuñada  Kyunghee forman un equipo lleno de valentía y de resiliencia. Son mujeres inteligentes y cuyo instinto de supervivencia las hace tomar decisiones que incluso estaban mal vistas en la época como, por ejemplo, la de trabajar aunque el dinero fuera necesario para comer y para mantener a sus hijos. Las protagonistas de de esta novela me han conquistado.

—Go-saeng —dijo Yangjin en voz alta—. El destino de una mujer es sufrir.

—Sí, go-saeng —asintió Kyunghee, repitiendo la palabra «sufrir». Sunja había oído aquella idea toda su vida, en boca de otras mujeres: que debían sufrir. Sufrir de niñas, sufrir como esposas, sufrir como madres… Morir sufriendo. Go-saeng: esa palabra la enfermaba. ¿Qué más había, además de aquello? Había sufrido para dar a Noa una vida mejor y, aun así, eso no había sido suficiente. ¿Debió enseñar a su hijo a aguantar las humillaciones que ella se había tragado como si fueran agua?

Pachinko
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Pero esta novela además de narrar las vicisitudes de mujeres fuertes, habla sobre todo de dos cosas: la familia y la identidad.

¿Qué significaba ser coreano en Japón en esos años? Hay personajes que luchan por su identidad, pero también hay quienes la ocultan porque les supone un lastre. Además entre toda la multitud de personajes que componen esta novela, la autora trata este tema de manera diferente: ¿qué es la identidad para la joven coreana recién llegada? ¿Qué es para Yoseb, que trabaja en una fábrica japonesa? ¿Qué es para Hansu, que se aprovecha de unos y otros? ¿Y qué es para Solomon, que ha crecido rodeado de japoneses y que sabe que algunos son y han sido buenos con ellos?

En la identidad no pesaba solo la sangre.

Pachinko

En definitiva, “Pachinko” es una novela imprescindible y no solo si te gusta Corea y quieres acercarte a este pasaje de su historia a menudo tan desconocido, ya que esta obra habla de cosas que no han pasado de moda (tristemente): los refugiados, la sensación de desarraigo, la supervivencia, el racismo hacia “el otro” pero sobre todo es un relato humano que trasciende fronteras.

Máquina de Pachinko

Reseña: Actos humanos de Han Kang

Portada

Hoy me gustaría que la nueva entrada del blog sea una reseña de un libro que me ha impactado. Me lo habían avisado: “Actos humanos” te romperá el corazón. Y así ha sido.

Llevaba mucho tiempo queriendo leer a Han Kang, pero hasta que no la recomendaron en un curso que he realizado sobre “Corea en clave de género” no me había animado a pesar de que sé el éxito que supuso otra de sus novelas como es “La vegetariana” que fue galardonada con el Man Booker Internacional en 2016.

Al final, Han Kang escribe sobre todo tipo de violencias. Desde las más silenciosas y sutiles a las más evidentes, las que desgarran cuerpos, queman piel o amoratan mejillas.

Tenemos que volver a la década de los 80 y al asesinato del dictador Park Chung-hee para situar lo que se cuenta en esta novela. Os pongo en antecedentes, después de este fallecimiento, todo el mundo esperaba el comienzo de una era de democracia. Sin embargo, se produjo otro golpe militar a cargo de  Chun Doo-hwan que impuso una ley marcial. Estudiantes y ciudadanos salieron a las calles en protesta contra el gobierno. Uno de los mayores movimientos tuvo lugar en Gwangju, ubicada en el suroeste del país, en la provincia de Jeolla del Sur.

La respuesta del nuevo gobierno militar no se hizo esperar. Envió paracaidistas a Gwangju para reprimir una protesta pacífica liderada por estudiantes universitarios y ciudadanos a los que agredieron brutalmente y sin distinción aunque fueran hombres, mujeres, ancianos o niños. Estos ataques agravaron aún más la situación, y cada vez más más personas se unieron a las manifestaciones. El 21 de mayo de 1980, los soldados abrieron fuego contra ciudadanos dejando cientos de personas heridas o muertas. Ni siquiera se sabe con certeza cuántas personas murieron porque las cifras oficiales y las reales difieren por completo. De hecho, aún hay madres que no han conseguido saber qué fue de sus hijos.

Aquí os dejo un enlace donde se cuenta todo muy bien:

https://koreaenbarcelona.wordpress.com/2018/05/18/gwangju-uprising-18-de-mayo-de-1980/amp/

Una de las películas que aborda también el tema fue A taxi driver dirigida por Jang Hoon y protagonizada por el conocidísimo Song Kang-ho.

Y después de situaros en este contexto, vuelvo al libro de Han Kang publicado por Rata-Books

Han Kang cuenta lo acontecido aquellos terribles días dándoles voz a diferentes narradores, utilizando para ello una variedad de tiempos verbales con los que pretende alejar o acercar el foco.

El primer capítulo narrado en segunda persona, como si se dirigiera al mismo personaje que lo protagoniza nos sitúa en los momentos posteriores a la masacre. Un chico contempla cómo los cuerpos se hinchan, tantos, irreconocibles, en el edificio donde los tienen a la espera de que sus familiares los reconozcan y los velen.

¿Por qué les cantan el himno nacional a esas personas que mataron los militares? ¿Por qué las envuelven con la bandera, como si no fuera la misma patria quien las hubiera matado?-preguntaste con cautela.

Han Kang. Actos humanos

Pero las preguntas que se hace el protagonista no cesan: ¿Cuánto tiempo se quedará el alma junto a su cuerpo? ¿Aleatará como si fuera un pájaro? ¿Agitará el borde de la vela?

Gracias a la maestría de la autora es este personaje (del que al principio desconocemos el nombre) sobre el que se articulan el resto. Dongho, apenas un muchacho de quince años, decide quedarse a ayudar en el polideportivo, donde los cuerpos de los muertos se descomponen y él lucha con la culpabilidad. Y de ahí comienzan a desarrollarse el resto de capítulos, cada uno con un narrador/ personaje diferente en el que la autora aborda sin contemplaciones todos los abusos y las crueldades que se cometieron no solo durante aquellos días de mayo. Porque hubo muertes, cuerpos quemados para eliminar las pruebas, pero también torturas. La autora da voz a los supervivientes: a la joven que trabaja en una imprenta cuyas obras sufren la censura, a los jóvenes que acusaron y torturaron en las celdas.

(…)querían dejar bien claro que nuestros cuerpos no nos pertenecían, que no había nada que pudiéramos hacer por nuestra voluntad, que lo único que nos estaba permitido sentir era un dolor enloquecedor (…)

Habla también de la conciencia limpia, de la fuerza del sentir común, de sentirse parte de un todo y aborda la vida tan dura que tuvieron los que sobrevivieron a esas torturas y que no fueron capaces de llevar vidas normales aunque cuando todo sucedió no eran más que jóvenes que no pudieron ni siquiera disparar los rifles que llevaban.

¿Entonces el alma no es nada? Mejor dicho ¿será una especie de cristal? El cristal es transparente y se rompe con dificultad. Esa es su naturaleza. Es por eso que tenemos que tratar con cuidado todo lo que está hecho con ese material, porque si algo que está hecho de cristal se agrieta o se rompe, ya no sirve y hay que tirarlo. Antes teníamos dentro un cristal que no se rompía. No sabíamos si era cristal o qué, pero era algo auténtico, sólido y transparente. Haciéndonos trizas el cuerpo les demostramos que teníamos alma. Les demostramos que éramos seres humanos hechos de cristal de verdad.

Han Kang. Actos humanos

Otro de los capítulos más conmovedores es narrado por la madre de Dongho, que como otras cientos de mujeres se unió a la “Organización de madres de las víctimas del movimiento pro-democracia”, que surgió mucho después de aquella masacre y que ha tratado de dar visibilidad y voz a los que no sobrevivieron y a sus familias (ya que muchos de ellos ni siquiera pudieron encontrar los cuerpos para enterrarles). Esta asociación aún sigue vigente en la actualidad. Este capítulo, llamado “Donde se abren las flores” está narrado como si le hablara a su propio hijo y me ha partido el alma por lo desgarrador que es.

(…) nos tomamos de las manos… ¡Qué manos tan frías! Cogiéndonos con fuerza las manos esqueléticas, como de espantapájaros, y dándonos palmadas en la espalda para consolarnos, nos miramos a la cara.

Han Kang. Actos humanos

Sé que mis palabras no le hacen justicia a lo que es esta novela. Creo que es una de esas obras que deberían ser de lectura obligatoria (aunque yo odio este concepto) ya es que es una novela que habla tan bien sobre la condición humana que te hace reflexionar sobre las atrocidades que se suelen cometer (a veces por los propios gobiernos) y que tienen unas consecuencias que no se superan dejando heridas abiertas en las sociedades. Durante años en Corea no se habló de lo acaecido en Gwangju y si se hacía, era en murmullos. Han Kang lo expresa muy bien en el último capítulo en el que cuenta cómo y por qué decidió escribir esta novela.

A pesar de que es dura de leer, recomiendo que la descubráis. Es una de esas obras que como dicen en uno de los paratextos finales hablan de esa “geografía del sufrimiento” que atraviesa el planeta. “Actos humanos” no es solo lo que sucedió en el Levantamiento de Gwanju, es también la historia de todas las sociedades, de cómo se han reprimido movimientos de protesta, de cómo se ha torturado a débiles o violado a mujeres durante los conflictos. “Actos humanos” habla sobre víctimas y lamentablemente, tanto en el pasado como en el presente, siempre son las más silenciadas. Por eso son tan importantes libros como este.

Gwangju era el otro nombre del aislamiento, de lo que es pisoteado por la fuerza, de lo vulnerado, de aquello que no debería ser dañado de ningún modo. (…) Gwangju renacía y era asesinada una y otra vez.

Han Kang. Actos humanos

Mono no aware: el lamento por las cosas que terminan

Furisode with a Myriad of Flying Cranes (1910–1920

Cuando empecé a estudiar japonés, una de las cosas que me fascinó del idioma fue que poseía palabras que no tenían una traducción correspondiente en castellano, ya que equivalen a conceptos, a sentimientos o a sensaciones. Por ejemplo, tal y como menciono en “Aunque sueñe con tu nombre”, a la luz del sol que se filtra a través de las hojas de los árboles se le llama KOMOREBI. Pero hay muchas más.

IKIGAI, por ejemplo, es un concepto complejo sobre “aquello que te motiva como razón de tu existencia”. Se podría hablar largo y tendido sobre este término que a mí me parece fascinante. Fue así, indagando sobre él, que llegué a otro concepto que me enamoró. Se trata del MONO NO AWARE, del que os hablo en esta entrada.

MONO NO AWARE (物の哀れ): Si nos atañemos a su composición, encontramos que viene de MONO  que significa “cosa”, y de 哀れ aware, que es “sentimiento”. Sería algo así como sentimiento hacia las cosas, pero no tiene traducción literal, ya que en realidad, es un concepto que surgió en la literatura japonesa hace muchísimos años. Es un término que ha bañado y condicionado el arte japonés en todas sus vertientes, desde la música a la pintura, pasando por la poesía y por supuesto, por la literatura.

Por ejemplo, lo vemos en el inicio de la famosa novela HEIKE MONOGATARI:

En el sonido de las campanas de Gion resuena la impermanencia de todo, el color blanco de las flores de un árbol de trono doble nos recuerda que florecer y caer es lo mismo. Los orgullosos nunca perduran, como el sueño de una noche de primavera; los poderosos caen al final, nada más que polvo llevado por el viento

Heike Monogatari

¿Qué vemos aquí? Algo que os he comentado en la entrada anterior, la del significado de las flores en la cultura japonesa. Os la dejo aquí https://elbosquedelaspalabrasblog.wordpress.com/2021/01/24/el-significado-de-las-flores-en-japon/.

Vemos la fugacidad de las flores, que florecen y caen. ¿Os acordáis que os conté que en Japón tiene mucha importancia la flor de Sakura? Tienen palabras para describir los procesos de esa flor (como hanafubuki, que es “lluvia de pétalos de flores”), incluso un festival para ver su caída (HANAMI) y además, era la flor preferida de los samuráis, porque resumía sus vidas: hermosas pero efímeras.

De hecho, los samuráis practicaban literatura cuando no guerreaban, pero también IKEBANA, o lo que es lo mismo, bellas construcciones florales, en las que eran realmente conscientes del MONO NO AWARE, de esa sensibilidad que provoca la naturaleza y su contemplación.

Pero este término es mucho más que eso.

Hydrangea and Swallow, from an untitled series of large flowers (1833/34) color woodblock print in high resolution by the famous Katsushika Hokusai.

Hay tristeza y melancolía en el MONO NO AWARE. Porque todo pasa. Porque todo acaba. Hay haikus (俳句), que son unos poemas típicos de Japón (tres versos sin rima, de 5, 7 y 5 sílabas, respectivamente) que hablan sobre esto, que captan esos momentos trascendentes y le dan una fuerza maravillosa a cada palabra utilizada:

el agua se cristaliza

las luciérnagas se apagan

nada existe

Chiyo-Ni

Los poetas de haiku trataban de plasmar esos momentos de comunión con la naturaleza para captar su belleza. Para evocar la idea que subyace bajo el término MONO NO AWARE y que es la siguiente: todo pasa, por lo que todo es valioso. Hay que atesorar cada instante, porque no vuelve.

Woman from Momoyogusa–Flowers of a Hundred Generations (1909) by Kamisaka Sekka. 

Asimismo, aunque MONO NO AWARE evoca la tristeza de lo que acaba, también nos recuerda que seguimos vivos. Hay, por tanto, un sentido positivo en su concepto. El aware nos sitúa y nos arraiga en el momento presente para que lo disfrutemos.

¿Alguna vez habéis viajado a un lugar desconocido? ¿A un país extranjero, por ejemplo? ¿Recordáis lo que sentíais cuando llegabais, recorríais sus calles o descubríais algo de su cultura (su comida, sus templos)? ¿a que tratabais de grabar todo en vuestra cabeza y disfrutarlo por si no podíais volver? Pues probablemente, a ese momento podríamos llamarlo MONO NO AWARE.

Así que podemos decir que este concepto empieza con el “pathos de las cosas” porque sabemos (y sentimos) que todo es transitorio, y eso nos provoca “una gentil tristeza” que son los adjetivos que se suelen aplicar a este término, pero es más que eso, porque plasma la belleza y la profundidad de lo que nos rodea y nos invita a valorar cada instante.

Goten-Yama Hill, Shinagawa on the Tokaido by Katsushika Hokusai(1760-1849) a traditional Japanese Ukyio-e style illustration of sakura blossom with Mount Fuji in the background and village people having a picnic and enjoying life. 

Y hasta aquí la entrada de hoy. Espero que os haya gustado. Gracias por leerme.

El significado de las flores en Japón

Se ha cumplido un año desde que publiqué con Selecta “Aunque sueñe con tu nombre” así que he decidido contaros en una entrada el que fue el detonante creativo de esa novela y así retomar este blog al que reconozco que tengo muy abandonado.

Como sabéis yo siempre he sido una apasionada de la época victoriana. (Os dejo una entrada para contextualizar aquí)

Pues después de escribir “Amor de humo y algodón” y “Amor de niebla y destino” quería seguir escribiendo histórica. En un momento determinado descubrí la importancia del lenguaje de las flores en esa época (podéis leerlo en esta otra entrada) y en esa misma investigación descubrí que en Japón las flores también tenían una gran importancia y un significado propio conocido como HANAKOTOBA. Eso fue, en realidad, lo que unió a los protagonistas de “Aunque sueñe con tu nombre” y de ahí surgió la idea de una novela.

Para los japoneses, cuya cultura está unida a la naturaleza (aquí quiero recordar que ellos creen en los KAMI, que son deidades adoradas en el sintoísmo, entre las cuales se incluyen también árboles o fuerzas de la misma naturaleza) y por tanto conceden una relevancia a las flores.

Por ejemplo, el crisantemo es usado por la familia real como emblema y sello imperial.

Sello imperial de Japón

Considerado la flor nacional, El “Trono del Crisantemo” es el nombre dado a la posición del Emperador de Japón. Asimismo el crisantemo o “Kiku”, es la divisa o corona (monshō) del emperador.

Crisantemo

Pero esta no es la única flor importante. Seguro que conocéis de sobra las flores de cerezo llamadas SAKURA.

Son una flor tan importante que tienen hasta palabras para definir los procesos relacionados con esta flor. Aquí os dejo un enlace en el que se explican algunas de ellas:

Para la sociedad japonesa, esta flor simboliza toda una forma de pensar, casi algo espiritual. Si habéis leído “Aunque sueñe con tu nombre” sabéis que hay un momento en que el señor Kimura le dice a Tina:

—No. Mi flor favorita es la flor de sakura. De cerezo.
—¿Por qué?
—Por su significado. En mi país, hace… años, adorábamos la fugacidad de la vida.
Las flores de cerezo son hermosas en plena floración, pero caen pronto y duran poco. Es la
belleza de lo frágil, de lo efímero.

De hecho, uno de los acontecimientos más conocidos y visitados en Japón es el HANAMI, o lo que es lo mismo: “ver flores”. Consiste en la tradición japonesa de observar la belleza del período en que florecen los cerezos.

Aquí os dejo un vídeo en el que podéis ver a qué me refiero:

Loto: otra de las flores más conocidas y fuertemente asociada al Budismo. Se dice que tiene un significado asociado a la elevación espiritual y toman la flor como ejemplo, ya que las raíces crecen en el fango pero los tallos atraviesan el agua y la flor nace en la superficie, bella e inmaculada. De hecho el kanrensetsu es el fenómeno de observar las flores de loto.

flor de loto

Flor de ciruela: ¿Sabíais que ciruelos y cerezos son árboles distintos? A mí me costó averiguarlo. Fue indagando sobre el significado de las flores en Japón cuando lo descubrí. De hecho, mientras que el cerezo florece en primavera, el ciruelo lo hace en febrero, con el frío. Además, tiene muchos más colores, que van del rosa al violeta pasando por el rojo.

Y como es una flor que nace en el invierno, pues tiene el significado de renacer, de esperanza, porque a pesar de las adversidades, crece y espera la primavera.

Flores de ciruelo

Camelia: Esta flor es conocida como la “rosa de Japón” o “Tsubaki” y tiene asociadas varias historias. Se dice que era la flor preferida por los nobles en el periodo Edo, pero también de los samuráis porque ya que al caer la flor lo hace entera, como si se decapitara. Os dejo aquí una entrada antigua sobre samuráis.

Actualmente, se usa mucho como patrón en kimonos y su significado es algo más parecido a “amor perfecto”.

Camelia

Peonía: esta es la última flor de la que os voy a hablar hoy. Para los japoneses simbolizan valentía, pero también la usan para atraer la prosperidad y por ello la plantan en sus jardines. La pronunciación de 牡丹 (peonía) en japonés es “botan”. Antes del periodo Meiji, se cree que apenas se consumía carne tomada de cuadrúpedos en Japón debido al budismo, pero en los casos en los cuales se consumió se ocultó con nombres de flores. El término “botan” fue usado (y todavía se usa) para la carne de jabalí salvaje.

Peonía

Y aunque hay más flores a las que la cultura japonesa les otorga significados importantes, hoy la entrada acaba aquí. Gracias por leerme. Ya sabéis que me podéis encontrar en:

Twitter: https://twitter.com/natscritora

Instagram: https://www.instagram.com/natalia_escritora/

El lenguaje de las flores en la época victoriana

¡Buenos días! Como bastante gente me ha pedido que haga una entrada sobre el lenguaje de las flores en la época victoriana, pues me he animado. Como sabéis, mi pasión por este tema llegó cuando me documentaba para “Aunque sueñe con tu nombre”, la novela que tengo publicada con Selecta.

Esta va a ser la entrada que llega con mucho retraso pero ¡llega!

¿Queréis saber qué importancia tenían las flores y sobre todo, los manuales sobre su significado en la época victoriana? Pues seguid leyendo.

Sí, las flores tienen su lenguaje. La suya es una elocuencia que habla en un silencio perfumado; y en los términos más claros, aunque delicados, expresa las más nobles y tiernas emociones del corazón. Ninguna palabra hablada puede igualar la delicadeza del sentimiento transmitido por una flor presentada en un momento oportuno. Las impresiones más tiernas se pueden manifestar así sin ofensa, y el consuelo se imparte silenciosamente en un momento en que los más suaves acentos de compasión se clavan duramente en el oído.

The language of flowers. Printed by Osborn and Buckingham. New York.1834

En toda la historia de la humanidad las flores han sido muy importantes. Las hemos usado como herramienta para transmitir mensajes tanto en días alegres como tristes.

Si amamos a alguien, se lo decimos con una flor. Si lo perdemos, también.

Mientras que todo cambia a un ritmo vertiginoso, las flores siguen inalterables. Las estudiamos, cultivamos y las regalamos independientemente del lugar de donde vengamos. Y de la cultura a la que pertenezcamos.

Pero ¿por qué siguen siendo tan importantes en la sociedad? Una posible respuesta es que las flores están en todas en partes y comunicarse con ellas es algo universal, como los sentimientos.

En la época victoriana hubo un momento en que hicieron furor las flores de jardín y la horticultura, por lo que el simbolismo floral experimentó un gran auge.

Se cree que el lenguaje occidental de las flores, un complejo sistema de simbología en el que a cada flor se le atribuía un mensaje, tiene su origen en el primer diccionario Le langage des Fleurs, escrito en 1819 por Charlotte de Latour y que supuso tal éxito en la industria que fue un antes y un después.

En Francia y luego por toda Europa comenzaron a proliferar los diccionarios ilustrados de flores que asociaban un significado o un mensaje a cada flor.

ejemplo de uno de estos libros victorianos

Las encuadernaciones eran maravillosas y de lujo y en el interior se encontraban ilustraciones que convertían a estos diccionarios en piezas muy hermosas que toda dama victoriana quería poseer.

Ejemplo de una ilustración interior

Y aquí es donde entra un poco la imaginación. Como os he contado en otras entradas, la época victoriana se caracterizaba por la doble moral, como podéis leer aquí:

https://elbosquedelaspalabrasblog.wordpress.com/2018/01/21/doble-moral-en-la-epoca-victoriana/

Partiendo de esta base, ¿no es ideal imaginar que los caballeros pudieran enviar mensajes escondidos a sus damas a través de las flores?

Este caballero está obviamente pensando en qué flor expresaría su intensa pasión

Pero dejando un lado este lado romántico, sí que era cierto que los victorianos usaban mucho las flores en su día a día.

Los hombres solían incluir flores en los ojales de sus trajes, mientras que ellas las lucían en los maravillosos vestido o en los recogidos. A continuación os pongo unas imágenes para que lo veáis.

Un bonet con flores a un lado
En estos ejemplos de peinados de la época, en muchos se incluían flores como aderezo
Preciosos detalles de flores en un vestido de seda

El simbolismo de algunas flores se aplicó a momentos importantes de la vida.

Por ejemplo el nomeolvides se empleó mucho durante el cortejo.

Esa flor azul que brilla en el arroyo,

bella joya de la esperanza, el dulce nomeolvides

COLERIDGE

Como anécdota os contaré que el nombre de esta flor viene de un cuento alemán sobre una pareja que antes de casarse paseaba por el Danubio. La joven vio una mata de estas plantitas que crecía en la orilla y, al agacharse a cogerlas, el novio cae al agua. Antes de ser arrastrado, lanzó las flores a su prometida al grito de “Vergiss mein nicht!” ¡NO ME OLVIDES!

Pero no fue hasta el siglo XIX cuando triunfó en Gran Bretaña gracias a Samuel Taylor Coleridge, un poeta que fue uno de los fundadores del Romanticismo en Inglaterra. Y fue tal el éxito que estas pequeñas flores aparecieron por todas partes, en la ropa, en la porcelana, bordadas en las prendas, grabadas en medallones…

Así que os podéis imaginar el impacto que el lenguaje de las flores llegó a tener en la época victoriana. De esta época es un famoso cuadro que seguro conocéis.

OFELIA DE JOHN EVERETT MILLAIS

Os pongo una explicación de Wikipedia de lo todo el simbolismo que podéis encontrar en este cuadro:

En el texto de Shakespeare se hace una descripción exhaustiva de toda una serie de flores y plantas que aparecerían en la obra. Hecho que sin duda Millais plasmará en la obra, manteniéndose fiel. Todas estas flores y plantas tendrán una clave simbólica, relacionándola con la historia de Ofelia.  La joven llevará colgado al cuello un collar de violetas, que vienen a significar la desgracia, la muerte temprana, o la castidad. Mientras tanto en el agua se pueden ver flotando flores como pensamientos que se relaciona con el amor vano, el sauce simbolizaría el amor desamparado, las ortigas relacionan con la pena, las margaritas con la inocencia. Todas estas plantas aparecerán descritas en la obra de Shakespeare. Por su parte Millais añadirá algunas plantas que no aparecen descritas en la obra como será la presencia de amapolas que se vinculan con la muerte, o el adormecimiento. Lirios que se relaciona con la virginidad, coronas imperiales, narcisos, ulmarias, adonis, forman parte de una amplia extensión de flores que aparecen en la obra. Todas ellas estarían en relación con la historia de Hamlet, así como con los sentimientos de Ofelia.

Cuando la época victoriana acabó, el lenguaje de las flores perdió importancia. Después de todo, el mundo ya estaba en guerra y luego vinieron tiempos extraños en los que el ser humano tuvo que adaptarse a nuevos desafíos.

Aún así, las flores siempre han estado presentes en nuestras vidas y acompañándonos de manera silenciosa.

Hay romero, que es para el recuerdo;

reza, ama, recuerda

HAMLET, ACTO IV; ESCENA V

Hay mucho más que podría decir sobre el lenguaje de las flores en esa época, así que no descarto dejarlo para otra entrada.

Si os ha gustado y queréis saber más, no dudéis en decírmelo.

My ahjussi: Cómo escribir sobre la soledad de lo cotidiano

¡Hola! Sé que tengo este blog un poco abandonado, pero tenía una novela que terminar y no me daba la vida. Ahora que estoy libre, he retomado una de mis pasiones que son los K-dramas (doramas coreanos). Ya os hablé de ellos en esta entrada que os enlazo a continuación:

https://elbosquedelaspalabrasblog.wordpress.com/2018/08/25/si-hablamos-de-amor-hablamos-de-k-dramas/

Justo ahora en pleno boom de Parasite, la película que se ha llevado 4 Oscars y que ha hecho que el mundo ponga sus ojos en las ficciones coreanas, yo me he decidido por un dorama que no es lo que estaba acostumbrada a consumir.

(Aquí un inciso: los dramas poco tienen que ver con las películas coreanas, ya que cada uno tiene sus códigos narrativos, pero os invito a que los descubráis porque son producciones maravillosas)

Pero a lo que iba, hoy os hablo de My ahjussi (Mi señor):

El título de esta entrada habla sobre lo que quiero contar. No voy a hacer una reseña como tal porque no se me dan bien y no creo que fuera capaz de hacerle justicia a esta serie tan compleja.

Porque eso es lo primero que quiero destacar de My ahjussi. No es el típico drama y quizás, si lo que pretendes es iniciarte en el mundo de los kdramas, a lo mejor no es para ti, si no tienes conocimientos previos sobre la sociedad coreana (tan distinta a cualquiera de las occidentales y tan compleja en sus relaciones sociales, familiares y en definitiva, estructurales).

My ahjussi es un drama. Pero con mayúsculas. Ríete tú de las series turcas porque My ahjussi es de esas ficciones tan reales que te sacuden el alma y te parten en pedazos.

Y aún así, hay que verla. ¿Por qué? Pues por muchas cosas.

Pero primero, dejad que os cuente de qué va.

Park Dong Hoon (Lee Sun Gyun) de 40 años, trabaja como ingeniero estructural en una firma de arquitectos. Es callado y estoico, decente hasta la médula, sacrificado y hace lo que haga falta por sus seres queridos. Tiene un sentido de deber para con su familia que marca sus acciones diarias.

Lee Ji An (IU) a los 21 años, ya sabe lo cruel que puede ser su vida. Y cómo es la suya. En un momento determinado, en medio de las luchas por ascensos y otras movidas de la empresa, el jefe le encarga (alentado por ella misma) la tarea de descubrir las debilidades de Park Dong Hoon.

¿El problema? Que, cuando trata de arruinarle la vida, acaba conociéndole y no puede evitar enamorarse de él. Aunque aquí tal vez hay más de amor platónico que de real, porque Lee Ji An encuentra en este hombre todo lo que a ella le ha faltado en esta vida.

Él es tan bueno, tan decente y sin embargo, está tan roto, que ella, que aún está peor que él, no puede evitar sentir lástima. Vaya dos ¿no?

Además, se ve envuelto en injusticias por parte de su jefe (y de su mujer), lo que hace que Lee Ji An acabe olvidando su misión inicial y se vuelque en proteger a Park Dong Hoon con todo su alma.

Pero My ahjussi no es solo ellos dos, pese a que llevan la carga dramática ( y qué bien actuada, impresionante).

Porque este k-drama va sobre la familia, que en Corea del Sur tiene un peso mayor al del individuo, de modo que las acciones de un miembro afectan al resto.

Al final, la familia, el trabajo (tan valorado en cualquier sociedad y muchísimo en la coreana) y el legado gira alrededor de un concepto que no es otro que KIBUN: una palabra que no tiene traducción literal, pero es algo como orgullo u honor, que siempre ha tenido un gran peso en la cultura asiática.

Es un elemento añadido que condiciona los personajes, sus éxitos y sus fracasos y en muchas ocasiones, cómo eso pesa demasiado sobre ellos.

Y ahí entran los hermanos del protagonista:

Park Sang Hoon (Park Ho San) es el hermano mayor. Es un hombre de mediana edad que fue despedido de su trabajo y después llevó a la quiebra dos negocios, por lo que acabó separado y viviendo con su madre. Pero aún sigue siendo tierno y consigue arrancarte unas de las pocas sonrisas de este dorama.

Park Ki Hoon (Song Sae Byeok) el más pequeño de los tres. Una vez fue un director genio en el mundo del cine. Sin embargo, han pasado 20 años desde sus días de gloria. Actualmente trabaja en una empresa de limpieza.

Y ahí es donde empatizas. Con el hombre mayor que no encuentra empleo y está en una edad en la que a pesar de la experiencia, el mercado laboral le da la espalda. Y el otro hermano, un soñador que quiere vivir de sus sueños, de escribir y contar historias, pero se da de bruces con la realidad de la vida y tiene que trabajar en lo que puede.

Y también está la madre de los tres, una mujer anciana que tiene que lidiar con el fracaso de sus hijos. Qué dolor he sentido al verla, de verdad.

Siempre he dicho que los k-dramas son sueños deslumbrantes, con esas localizaciones maravillosas en Seúl o Busan, pero My Ahjussi es más oscura.

my ahjussi

Se cuenta en los cubículos estrechos de una oficina, frente a una parada de metro o dentro de un vagón, en un barrio tradicional poco iluminado, en las salas de reuniones donde los tipos se creen importantes y son capaces de arruinar vidas, en un pequeño habitáculo donde Lee Ji An malvive con su abuela, en esos pequeños bares donde beben soju después de un agotador día de frustraciones, en esa puerta frente a las escaleras donde Lee Ji An recibe los golpes de su pasado.

Hay mucha forma de plasmar la tristeza y la soledad en la ficción. Yo misma, como escritora, la he reflejado en momentos y situaciones. Pero he visto y aprendido mucho cómo hacerlo en My Ahjussi.

A través de los silencios prolongados, pero también de la respiración, los suspiros y los pasos que Ji An escucha desde su puesto de “espía” y sobre todo, de los diálogos, herramienta narrativa por excelencia.

Os pongo ejemplos aquí (puede haber spoilers, aviso)

-Hay alguien que sabe mucho de mí. Y creo que también sé mucho sobre ella.

-¿Estás feliz?

-Estoy triste. Me entristece que ella sepa quién soy.

Esta conversación es de Park Don Hun con su hermano pequeño (el director de cine) y tiene lugar en el bar de su amiga, entre las risas y la alegría de los demás.

-Cuando amanece … escucho el golpeteo … de los pasos de la gente. Escuchar ese sonido debajo de mis mantas … me hace sentir muy sola. Ni siquiera te lo podías imaginar. La sensación de que soy la única que no avanza.
Entonces, a veces … me siento afuera cerca de la puerta, temprano en la mañana.
Porque quiero sentir que estoy avanzando con ellos también.

Jung Hee (Propietaria del Bar ‘Jung Hee’)

My ahjussi pone a sus personajes al borde, en situaciones tan límite que resultan angustiosas.

¿Hasta cuándo puedes ser controlado, decente, cuando todo a tu alrededor se desmorona? ¿Y cómo puedes no enamorarte de un hombre tan bueno, que no es capaz de dejar volar su corazón?

Este kdrama narra la vida de muchos personajes, pero los más importantes que son Lee Ji An y Park Dong Hun. Son tan intensos y tan complejos que me cuesta describirlos, pero van evolucionando y entrelazándose en una relación que no es fácil de clasificar.

No es una historia de amor romántico, pero da igual, porque hay escenas que quedan para el recuerdo. Una de mis favoritas está en el episodio 14. Ella, sola, en la cabina azul, él de regreso en el barrio, bajo la macilenta luz de las farolas. Esos dos planos contrapuestos, parecidos a una viñeta. Y Park Dong Hun está literalmente temblando y cuando ella le pregunta si se volverán a saludar calurosamente en su reencuentro, él apenas puede pronunciar palabra.

Toda esa escena, la fuerza de los diálogos, de la respiración acelerada, todo habla de tristeza. Y de qué manera.

La realidad es que el trabajo actoral de IU y de Lee Sun Gyun es impresionante y ha conseguido que me pase enganchada a esta serie solo por ellos dos, por su capacidad de transmitir esa tristeza, esa desesperación. La soledad en estado puro.

Gracias. Gracias. Escuchaste todo lo que sucedía en mi patética vida y, sin embargo, te pusiste de mi lado. Así que gracias. Gracias. No debería querer nada más en la vida ahora. No puedo … soportar verte con dolor porque me compadeces. Y yo … no soporto el hecho de que eres tan lamentable. ¿Cómo podría alguien tan joven como tú … sentir tanta pena por un adulto como yo? Me parte el corazón demasiado para soportarlo. Si no puedo mostrarte que estoy viviendo una vida feliz … continuarás sufriendo por mi culpa. Y cuando pienso en ti, sufriendo por mi culpa … tendré tanto dolor que no podré continuar.

Hay muchas frases, pero sobre todo una: NO ES NADA. Porque todo paso, porque aunque parece que tu vida está a punto de arruinarse, solo es una etapa.

Sé que esta entrada no le hace justicia a este kdrama tan complejo, tan hermoso, tan desgarrador, pero tenía que hablar de él. De todo lo que me ha hecho sentir.

Hay escenas memorables: la de los tres hermanos destrozados cuando han descubierto que el perfecto e idealizado Park Don Hun no tiene la vida que ellos creían; y todo el capítulo final, un canto a la vida, a ese “todo pasa”.

Y luego está la OST, que es una auténtica joya. Esta canción que os pongo aquí me ha parecido maravillosa, porque es triste y descorazonadora.


En definitiva, My Ahjussi habla de la soledad. Y lo hace principalmente, a través de unos auriculares, usando una herramienta narrativa que a mí me parece genial.

Con todos los sentimientos que me ha generado esta serie, acabo esta entrada, que no es a lo que estáis acostumbrados en este blog, pero es que tenía que contarlo.

-Estaba a punto de morir, pero tú eres quien me salvó …

-Realmente viví mi vida por primera vez porque te conocí, Ahjussi …

Como enseñanza, me queda una frase: Seamos felices.

Gracias por leerme.

10 cosas sobre Mitología japonesa que te gustaría saber

¡Buenos días! Pues hoy os hablo de varias cosas que son un buen acercamiento para conocer la mitología japonesa, que como he comentado en otras ocasiones, es compleja y difícil de abordar.

¿Empezamos?

1-La influencia de las religiones:

El sintoísmo es la religión nativa de Japón y en ella se honran a los 8 millones de seres del mundo invisible, conocidos como Kami. Pero con la llegada del budismo, a esas creencias se le unieron otras tradiciones. Así que la mitología japonesa está claramente influenciada por las religiones y por la situación de la isla, rodeada de China y de Corea, lo que hace que haya una fusión cultural muy interesante.

2- Yōkai

¿Qué son los yōkai ? Pues son seres sobrenaturales que tienen gran importancia en el folclore japonés. El término abarca gran variedad de criaturas. Etimológicamente viene de la unión del kanji que significa “embrujado” y del que significa “aparición”.

Los Yōkai son más poderosos que los seres humanos, y debido a esto, tienden a actuar con superioridad y cierto desprecio sobre los mortales aunque lo más normal es que eviten el contacto o incluso se escondan en lugares remotos. Sin embargo, también existen los que interfieren en la vida de las personas, molestándolas o incluso devorándolas.

3-Dragones

El dragón japonés Ryu es una criatura estilizada similar a una serpiente, cubierta de escamas, cuya cabeza de reptil aparece coronada por una cornamenta. Las patas de los dragones japoneses cuentan con tres garras solo. Tienen una estrecha relación con el agua. Y sobre todo, con la corte imperial. El emperador japonés Hirohito (que reinó entre 1926 y 1989) creía que su origen podía remontarse a 125 generaciones, concretamente a la princesa Joya Luminosa (Toyotama), hija de un rey dragón. Se supone que los dragones japoneses eran benévolos, pero había excepciones que se pueden encontrar en multitud de leyendas.

Japanese Sea-dragon, by Utagawa Kuniyoshi

4- KAMI

Son espíritus del sintoísmo japonés. El concepto de kami es muy amplio y se remonta a las tradiciones. Se dice que existen ocho millones de Kami, lo que significa un número infinito. Algunos son similares a las deidades de Grecia y Roma, como la diosa del sol Amaterasu.

Otros son espíritus de la naturaleza y representan la energía de un árbol, un río, una montaña, el viento, las tormentas o incluso los terremotos. También se consideran así los espíritus de los ancestros, constituidos por miembros de la realeza (como los antiguos emperadores de Japón) o por los antepasados de cada familia. Todas las habilidades y las ocupaciones tienen su propio Kami patrono y los héroes de la mitología japonesa también son honrados como kami.

Algunos cambian de forma, otros adoptan la fisonomía de animales fabulosos.

5- Los kami de los terremotos

Se creía que los terremotos, tan presentes en la vida japonesa, eran consecuencia de los kami. En concreto, de la anguila gigante Jinshin-Uwo, tan enorme que todas las islas de Japón descansan sobre su lomo. se dice que la ciudad de Kioto en el sur está sobre su cabeza mientras que Aomori, en el norte, está situada en la cola. Hay otras leyendas que dicen que en realidad Japón descansa sobre un bagre, es decir, un siluro gigante.

¿Sabéis que existe una piedra fundamental llamada “kaname ishi” y que es un remache encajado en una piedra situada en el templo de Kashima y que asegura que Japón no se suelte del lomo del kami? Sin embargo, cuando la anguila o el sirulo se mueven, provocan un terremoto o un tsunami.

6- INARI

Es el kami de la agricultura, la fertilidad y el éxito. Dicen que es un cambiaformas, y puede adoptar masculinas y femeninas. Puede transformarse en un anciano o en una diosa.

En su forma animal es común verle como un zorro blanco (un kitsune) porque los zorros son los mensajeros de esta deidad.

La entrada al santuario de Inari suele estar custodiada por estatuas de zorros con baberos rojos. Los devotos les dejan ofrendas de arroz, sake, y tofu para que Inari les escuche.

7-TENGU

Me encanta esta figura del folckore japonés. Los tengu son “perros celestiales” y suelen ser representados como papagayos o aves de presa pero con características humanas.

Tengu as a kite-like monster, from Toriyama Sekien’s Gazu Hyakki Yakō

Su pico de ave a veces se transforma en una nariz humana, o bien tienen cuerpo humano con alas. A partir del siglo XIII comenzaron a relacionarse con los YAMABUSHI, una secta religiosa que vive en las montañas y que lleva una vida austera. Desde entonces se les representa con una pequeña gorra negra y un fajín.

Un Yamabushi Tengu (山伏天狗)

La naturaleza moral de los tengu es ambigua y ha cambiado por el paso de tiempo. Se dice que secuestraban a los niños y a monjes budistas y siempre ha sigo una figura que a pesar de que está presente en multitud de templos y es muy reconocida en el folckore japonés, también tiene una carga maligna.

Los tengu siempre fueron vistos como arrogantes y eran asociados a vanidad y orgullo. Hoy en día, la expresión japonesa tengu in naru, que literalmente significa “convertirse en tengu es usada para describir a una persona engreída.

8- Yūrei

Es lo que en el mundo occidental conocemos con fantasmas. Aparecen cuando una persona muere violentamente, no recibe una ceremonia adecuada ( en otro post os explicaré con más profundidad) o se han suicidado. Tradicionalmente, son femeninos,con largas melenas negras y están vestidas con una mortaja, un kimono funerario, blanco y abrochado al revés.

Suelen ir acompañados por dos fuegos fatuos (hitodama ) o almas errantes. A continuación os explico más cosas sobre ellos.

9- FUEGOS FATUOS

Ilustración de una Hitodama por Toriyama Sekien.

La palabra hitodama es la combinación de las palabras japonesas hito, que significa “humano“, y tama (abreviación para tamashii), que significa “alma“. Estas llamas aparecen como esferas azules y en ocasiones verdes con una estela larga. 

Se creen que pueden ser peligrosas por varias razones:

1. A veces provocan que las personas se pierdan y mueran o sean devoradas por otros seres mágicos que se esconden en los bosques o en los cementerios.

2. Algunos mitos japoneses consideran al hitodama como uno de los trucos de los kitsune, al usar su kitsune-bi (狐火, “llama de zorro“) para descarriar a los viajeros.

10. MÁS COSAS SOBRE LOS KITSUNE

El término kitsune-gao ( “cara de zorro”) se refiere a las mujeres que tienen una cara angosta con ojos muy juntos, cejas delgadas y pómulos salientes. Tradicionalmente, esta estructura facial es considerada muy bella.

​ Los kitsune tienen fobia a los perros, incluso cuando están en su forma humana, por lo que es una buena manera de descubrirles.

Se cree que una persona muy devota o un monje puede ver inmediatamente a los kitsune que se hacen pasar por personas.

Hay más habilidades sobrenaturales atribuidas comúnmente al kitsune. Por ejemplo, la aparición de fuego o luz en la boca o en las colas (son conocidos como kitsune-bi; literalmente «zorro de fuego»).

El kitsunetsuki (狐憑き o 狐付き) literalmente significa « estar poseído por un zorro». ​ Fijaos si tiene relevancia que el kitsunetsuki era considerado una enfermedad desde la era Heian hasta comienzos del siglo XX.​ La posesión fue la explicación para la cualquier conducta anormal de una persona y se considera que el kitsunetsuki es una psicosis étnica única en la cultura japonesa. No existe en otras culturas.

Se cree que esta posesión podía descubrirse si la persona comenzaba a ingerir grandes cantidades de tofu, el alimento que encanta a estas criaturas.

También se dice que cuando la línea telefónica llegó a Japón se empezó a usar el término moshi, moshi y como las personas poseídas no pueden decir frases con sentido ni repetir, si se llama a una persona y, solo dice”Moshi” puede ser un Kitsune.

Y esto es todo por hoy. Os dejo la entrada anterior sobre Kitsune, donde podéis encontrar más información de estas criaturas y de la novela que he publicado con Amanecer y en la que tienen gran importancia.

https://elbosquedelaspalabrasblog.wordpress.com/2019/11/19/la-heredera-kitsune/

La heredera Kitsune

Como podéis ver por el título aparece una figura muy importante de la mitología japonesa como son los Kitsune.

Pues Kitsune es la palabra japonesa para definir “espíritu zorro”. En el Japón del pasado, estos animales tenían una gran importancia y se consideraban sirvientes de la deidad Inari, que se ocupaba de la fertilidad, del arroz , la agricultura… Vamos, que tenía un papel esencial en la vida de los japoneses y en la religión sintoísta.

La diosa Inari

Los zorros eran sus mensajeros, por lo que eran venerados y de hecho, hay templos en los que se pueden encontrar figuras de estos animales.

Os dejo este enlace de un blog de viajes con fotos del santuario de Sasuke Inari para que veáis

https://tokyobling.wordpress.com/2012/05/06/sasuke-inari-shrine-a-leash-of-foxes/

Estos zorros eran benevolentes y ayudaban a la gente. Pero había otra vertiente oscura de los Kitsune que, como Yōkai (妖怪) , es decir, seres mitológicos que afectan a la vida de los humanos y a veces, no en buen sentido, pues la naturaleza de estos zorros mágicos es diferente.

Se creía que eran inteligentes, embaucadores y disfrutaban haciendo travesuras y engañando a la gente. Hay muchas leyendas al respecto.

También se creía que podían poseer humanos. Es lo que se conoce como KITSUNETSUKI y sucedía cuando una persona actuaba extraño, a veces gritaba o corría sin sentido. Incluso, como en cualquier posesión, se llamaba a un monje para hacer un exorcismo, aunque en este caso se ahuyentaba a la criatura ofreciéndole tofu frito.

Pero los Kitsune también eran conocidos por ser grandes cambiaformas y podían convertirse en personas. En ancianos o niños, o en mujeres que podían casarse con humanos y tener descendencia.

La naturaleza de estos animales quedaba al descubierto en los reflejos de los espejos o del agua o en las sombras de los paneles de arroz que dividían las estancias japonesas.

Y ahora vamos con los Kitsune más poderosos. ¿Sabíais que al cumplir cien años les crecía una nueva cola? Pues los más sabios y poderosos eran los que llegaban a tener nueve colas. Se les conocía como Kyūbi no kitsune y tenían el poder de OMNISCIENCIA.


Harukawa Goshichi (Japanese, 1776–1831)

Edo period (1615–1868)

En la mitología china tienen una figura semejante conocida como  huli jing, un espíritu de zorro que también posee nueve colas.

En Corea existe a su vez el kumiho, una criatura mitológica pero maligna que llegaba a alimentarse de los corazones de los hombres.


School of Katsushika Hokusai (Japanese, Tokyo (Edo) 1760–1849 Tokyo (Edo)

Hay muchas más cosas que decir sobre estos seres que siempre me han parecido fascinantes igual que toda la mitología japonesa que es muy compleja. Así que os emplazo a mi siguiente entrada, en la que os contaré más cosas.

Gracias por leerme y si os ha gustado, no dudéis en compartirla.

COSAS SOBRE SAMURÁIS

¡Buenos días! He decidido retomar este blog al que tenía muy abandonado, y he decidido hacerlo contando algo que siempre me ha apasionado: cosas sobre samuráis.

¿La razón? Tuve que documentarme mucho para mi novela “Aunque sueñe con tu nombre” así que he decidido compartir muchas cosillas que descubrí durante el proceso.

Los samuráis siempre han sido interesantes. Pero ¿quiénes y qué eran? Pues se trataba de un grupo de guerreros que pertenecían a la baja nobleza (militares) que servían a un señor feudal (daimyo) en el sistema feudal que era Japón en el pasado.

La palabra samurái está asociada a lo militar, pero también al significado: que sirve o asiste. Por lo tanto, un samurái servía a un señor. Sus tareas iban desde prestar un servicio armado a la nobleza hasta ser un guardián, centinela o conquistador de tierras. Pero no fue hasta el siglo XIII que se convirtieron en guerreros.

Formaron una clase guerrera. Se les comenzó a llamar bushi o samurái que es el término más conocido en el mundo occidental.

Los samuráis y sus familias tenían sus propias reglas. Como guerreros destacaban por su sentido del honor. Nacieron en un determinado momento de la historia de Japón asociados a la identidad y a la idea de unidad nacional y durante sus 15 siglos de existencia, pasaron por muchas fases pero nunca olvidaron su código de identidad.

El Bushidō o código de honor samurái era una doctrina ideada y escrita en el siglo XVII con la que se pretendió mantener viva la filosofía y los principios básicos del guerrero.

La principal pretensión del bushido era presentar al samurái como un garante del orden público y social. Porque el guerrero debía mantenerse fiel a su señor hasta la muerte. Asimismo debía de ayudar y asesorar. También debía mantener una forma de estar y unos modales que debía usar en público y que le definían.

¿Queréis conocer los principios de la filosofía samurái? ¡Pues seguid leyendo!

Durante siglos, la casta samurái tuvo un lugar muy importante en la sociedad, aunque el paso de los años fue influyendo y mermando esa posición. Ya en el Período Edo, el samurái solo representaba el 10% de la población, aunque eran dirigentes y representantes de la autoridad y del poder. Eran los únicos que podían portar sables y menospreciar a quien les humillara. Aunque con el tiempo también perdieron poder adquisitivo y muchos privilegios.

Todo estos privilegios terminaron con la Restauración Meiji (1864-1868) durante la cual el shogunato Tokugawa fue derrocado y Japón comenzó un vertiginoso proceso de modernación y de vínculos con otros países.

Esto supuso el fin de la casta guerrera. Después de siglos de aislamiento de la sociedad nipona, llegaron los cambios. Hasta ese momento los samuráis eran la clase guerrera preponderante. Pero el nuevo Estado Japonés la abolió y dividió la casta en tres estamentos:

  1. Nobleza guerrera: los samuráis del rango más alto con derechos de herencia y soberanía.
  2. Baja nobleza guerrera: soldados de infantería (eliminaron este estamento por problemas de inclusión)
  3. Samuráis de baja posición

Luego el gobierno abolió los derechos de propiedad, redujo las pagas hereditarias y les negó la posibilidad de optar a préstamos especiales.

Además, la restauración Meiji implantó el servicio militar obligatorio lo que supuso que personas corrientes se formaran en las artes de lucha, lo que produjo que antiguos samuráis se sintieran ofendidos ante la idea de prestar sus servicios junto a gente normal.

Pero hubo dos medidas que sí que afectaron personalmente a los samuráis, provocando muchas de las revueltas que convulsionaron el principio de esta época.

Fotografía samuráis reales
  1. Se les prohibió azotar o matar a personas que les hubiesen faltado el respeto
  2. Fueron privados del derecho a portar dos espadas (los sables eran su símbolo de identidad)

Todo esto produjo revueltas y levantamientos contra el poder establecido y contra los primeros extranjeros que llegaron al país nipón en esos años.

De hecho uno de los samuráis más famosos que se negó a aceptar estos cambios fue SAIGO TAKAMORI, conocido como el último samurái y que levantó en armas a un ejército de 40.000 guerreros contra el nuevo gobierno en lo que se llamó la REBELIÓN SATSUMA. Al final fue herido por una bala perdida y caminó hasta un lugar verde y hermoso donde se hizo el seppuku ( mal conocido como harakiri).

La historia de Saigō Takamori fue usada en la película de El último samurái.

Ken Watanabe actuó en el rol de Takamori, aunque en dicha película fue nombrado como “Katsumoto”.

Ken Watanabe (fotograma de la película)

https://www.ndl.go.jp/portrait/e/datas/85.html?c=0 (biografía de Saigo Takamori)

Si os ha gustado esta entrada, me gustaría saberlo. En la próxima os contaré cosas sobre la vida cotidiana de los guerreros japoneses y de las mujeres samuráis, que también las hubo.

GRACIAS POR LEERME

Trabajos curiosos y arriesgados en la época victoriana II

¡Buenos días! He estado muy liada con cosillas familiares y no he podido pasar por aquí y he tenido el blog un poco abandonado, pero ¡Ya he vuelto!

Hoy os voy a hablar de tres oficios que se ejercían en la época victoriana y que eran muy peligrosos.

Os dejo aquí la entrada anterior para que recordéis algunos de los oficios realmente duros que se daban en Inglaterra en esos años:https://elbosquedelaspalabrasblog.wordpress.com/2019/02/22/trabajos-curiosos-y-arriesgados-en-la-epoca-victoriana-i/

¡Empecemos! En esta ocasión os voy a hablar de los mudlark, los rat catchers y las match girls. ¿Queréis saber qué oficios desempeñaban? ¡Seguid leyendo!

MATCH GIRLS
Eran chicas jóvenes (de 4 a 16 años) que hacían cerillas sumergiendo los extremos de las varillas en una sustancia química tóxica y dura llamada fósforo.

Este producto químico era venenoso, por lo que muchas niñas desarrollaron mandíbula fosilizada, un cáncer de huesos que literalmente desintegraba partes de la mandíbula y que era terriblemente doloroso y acababa con la muerte de la niña.



Matchgirl

Las chicas trabajaban largas horas en las fábricas (generalmente de 6 AM a 6 PM) con solo dos descansos cortos.

Las chicas solo ganaban 4 chelines al día, pero también eran multadas si dejaban caer un fósforo, hablaban entre sí, se sentaban, llegaban tarde o iban al baño sin permiso (a veces se iban a casa sin cobrar nada). Las palizas tampoco eran infrecuentes en las fábricas.

Os dejo el enlace en el que os hablé de la huelga que llevaron a cabo las Match Girls y que supuso la consecución de mejoras laborables muy importantes para ellas (aquí)

RAT CATCHERS

Básicamente, Londres estaba plagado de ratas. Una ciudad que había crecido de manera desorbitada y había hacinado a miles de habitantes en los terribles slums, estaba constantemente invadida por plagas de ratas que además, transmitían enfermedades mortales. Por lo tanto, los cazadores de ratas eran populares .

Uno que se distinguió a sí mismo, con el uso astuto del traje, la dulce conversación y el rendimiento, fue sin duda el autoproclamado cazador de ratas oficial de la Reina, Jack Black, cuya historia fue documentada por Henry Mayhew, el autor de una larga serie de artículos publicados por primera vez en el Morning Chronicle y del que os hablé en la entrada anterior. Este periodista contaba que Jack Black usaba un abrigo de color escarlata, un chaleco y pantalones, un cinturón de cuero y un sombrero de copa. En su brazo había una trampa para ratas de hierro fundido, mientras que un terrier negro lo seguía con regularidad.

The Rat-Catcher and his Dogs exhibited 1824 Thomas Woodward 1801-1852 Bequeathed by Edward Archer 1892 http://www.tate.org.uk/art/work/N01379

Pero no solo era conocido por su habilidad para matar ratas de manera eficiente. Black fue el pionero de una moda que se hizo popular en toda la Inglaterra victoriana a mediados del siglo XIX: la llamada “rata elegante” o “rata de lujo”. Os explico, Black siempre buscaba de ratas de colores peculiares, que luego vendería como mascotas.

¿En serio? ¿Como mascotas? Pues sí.

Black logró convertir su negocio en doble beneficio. 

  1. Criaba ratas con diferentes colores de piel y las vendía para algunos de sus clientes que eran, según sus propias palabras, ” señoritas bien educadas” que tenían la intención de mantener a las ratas en jaulas de ardillas. Las ratas de lujo se mantuvieron como mascotas por muchos miembros de la alta sociedad hasta el siglo XX.
  2. Criaba ratas para cebo para que participaran en una terrible competición que consistía en que lanzaban un perro contra varias ratas y la gente apostaba cuanto tiempo tardaría el animal en matarlas y cosas así.

Con el fin del siglo XIX y un mayor desarrollo tanto de las redes sanitarias como de los venenos para ratas, el comercio de cazadores de ratas perdió su valor y desapareció.

MUDLARK

Los mudlarks generalmente eran niños y niñas, de edades comprendidas entre los ocho y los catorce años. En su mayor parte eran huérfanos o niños pobres y trabajaban en la orilla del río. Tan pronto como la marea baja hacía su aparición,los niños acudían a buscar todo lo que podían.

Os adjunto un fragmento del testimonio de uno de estos niños, recogido también por Henry Mayhew.

A menudo encontramos entre el barro, en el lecho del río, trozos de hierro como remaches de barcos, y lo que se denomina lavadoras y otros artículos desechados o tirados en los patios de hierro en la construcción de barcos y barcazas. Los obtenemos en el barrio de Limehouse, donde construyen barcos y embarcaciones. Por lo general, recibo algunas piezas de hierro todos los días, que se venden a ¼ d . una libra y a menudo hacen 1 d . o 2 d . un día, a veces 3 d ., otras veces solo una cosa. De vez en cuando se tiran o tiran pedazos de cuerda por la borda de los barcos o barcazas y se encuentran incrustados en el lodo. La cuerda se vende a los distribuidores de la tienda marítima en ½d. una libra. También obtenemos piezas de lienzo, que se venden a ½ d . una libra. En algunas ocasiones tengo hasta tres libras. También recogemos trozos de grasa a lo largo del río. A veces obtenemos cuatro o cinco libras y las vendemos por una libra en las tiendas marinas. Estas son lanzados por la borda por los cocineros en los barcos, y después de flotar en el río son conducidos a tierra.

(testimonio recogido por Henry Mayhew)

Henry Mayhew optó por incluir este oficio en el volumen adicional de “London Labor & London Poor”,que se publicó diez años después de sus tres volúmenes originales, que describía “Aquellos que no van a funcionar” , porque, a pesar de su laboriosidad, los mudlars eran tratados como ladrones y tenían problemas con los policías a menudo.

Y por hoy, esto es todo. Si queréis saber algo más o tenéis alguna duda, dejadme un comentario. Y si os ha gustado mucho, compartirla en las redes.

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